COLUMNA QUINCENAL

Covid-19, cooperación internacional, economía y G7

Gregorio Vidal

Lunes 22 de febrero de 2021 / El universal

La pandemia de Covid-19 sigue constituyendo una emergencia de salud pública de importancia internacional, es la más reciente declaración del Comité de Emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es una definición que contempla las dificultades para enfrentar la pandemia. Hay nuevas variantes del virus que se están transmitiendo con mayor eficacia. Pero también, contar con un cierto número de vacunas producidas que son propiedad de diversas empresas no se traduce en hacer posible su aplicación en plazos relativamente cortos al conjunto de la población mundial.

  

Viernes 22 de julio de 2022

Bitácora Mexicana

Relaciones México - Estados Unidos (T-MEC)

 

15 MAYO, 2022

La economía mundial: inestabilidad, inflación y política monetaria

GREGORIO VIDAL

En menos de tres años la economía mundial ha cambiado notablemente. Al principio del cuarto trimestre de 2019 la debilidad del crecimiento era generalizada entre las economías avanzadas. Tras la crisis de 2008, la macroeconomía no llegó a alcanzar la estabilización y en Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido y Japón los bancos centrales mantuvieron bajas tasas de interés de referencia, cercanas al cero, y en algún país  fueron incluso negativas. Además, se ejecutaron programas de inyección de recursos en los sistemas financieros, la compra de títulos de deuda, y la denominada flexibilización cuantitativa (QE, por sus siglas en inglés) de los bancos centrales tuvo una notable dimensión. Así, la flexibilización de la política monetaria incluyó la denominada QE.

Con la pandemia de la COVID-19 y ante la drástica caída de los mercados de valores y de títulos de deuda en las principales economías avanzadas, la QE se profundizó, a la vez que se mantuvieron bajas las tasas de interés. En las economías de mercados emergentes se ejecutaron versiones específicas de la QE y entre los principales bancos centrales se realizaron operaciones de canje de monedas, principalmente de dólares por las monedas de diversos países para mantener la estabilidad monetaria. 

La tesis defendida en los principales círculos académicos y en los organismos financieros internacionales de que la política monetaria es lo que permite llegar a la estabilidad y recuperar el crecimiento no solo se mantuvo, sino que se profundizó al extremo. El uso de la política fiscal fue puntual y principalmente de soporte o apoyo al consumo de grupos de la población o de segmentos empresariales para paliar la reducción de ingresos, y se mantuvo, así, la idea de considerar el equilibrio fiscal como variable clave.

En 2020 los mercados de valores se recuperaron y varios de los principales índices como el S&P 500, el Dow Jones 30 o el Nasdaq 100 llegaron a máximos históricos. También se recuperaron los mercados de deuda. A mediados de 2020 el FMI observó que la acción de los bancos centrales produjo resultados positivos, de forma tal que, en las economías con sectores financieros de importancia sistémica, los mercados de acciones se sobrepusieron.

En 2021 continuó el avance en los mercados de valores y hasta hace pocas semanas el Dow Jones, el Nasdaq y el S&P siguieron reportando máximos históricos. En el conjunto de la economía no existe una situación semejante. Para finales de 2021 aún no se llegaba a la recuperación continua de la economía mundial. Sin embargo, surgían nuevos problemas producto de la pandemia, como las dificultades en algunas cadenas de valor; el atraso en el transporte de mercancías, con saturación en rutas marítimas; las diferencias notables en la recuperación de algunas actividades económicas, e incluso la falta de algunos insumos importantes de ciertos productos.

En este contexto reaparecieron problemas inflacionarios y en un plazo relativamente corto los índices de precios al consumidor en las principales economías desarrolladas ascienden a cifras no vistas desde hace varios lustros.

En este marco, y para complejizar aún más la situación, se dio la invasión de Rusia en Ucrania, desatando una guerra con un alcance indefinido y con un impacto negativo inmediato en los precios de energéticos y algunos granos básicos. Los datos recientes sobre el conflicto bélico indican que puede prolongarse mientras que el Gobierno de Estados Unidos y el resto de los miembros de la OTAN buscan derrotar a Rusia a través de la ejecución de sanciones económicas y la dotación de armamento al Gobierno de Ucrania.

El petróleo, el gas, el maíz y el trigo han cotizado en los mercados de futuros con gran inestabilidad y una tendencia al alza, en tanto Rusia y Ucrania son productores de importancia global. La inflación, por tanto, se ha visto impulsada aún más con la guerra.

Sin embargo, la reacción de los organismos financieros internacionales, de varios de los más importantes bancos centrales y de ministerios de hacienda o finanzas de algunas economías avanzadas es totalmente convencional: más política monetaria. Se impone el recurso del alza permanente de la tasa de interés de referencia.

La Reserva Federal (FED) de EE. UU. empezó el 16 de marzo un ciclo de alza en las tasas de interés a corto plazo, con un aumento de 25 puntos base. Semanas después, el 4 de mayo y afirmando que es una medida para restaurar la estabilidad de precios, la FED incrementó medio punto a los tipos de interés y señaló que están sobre la mesa algunos incrementos semejantes en las próximas reuniones.

En México y Brasil, considerando la notable vulnerabilidad de sus mercados financieros y la dificultad para mantener los capitales en el país que detentan títulos de deuda del Gobierno federal y de las empresas, ambos bancos centrales vienen realizando desde hace meses algunas alzas mayores en su tasa de referencia.

En México, en noviembre de 2021 se fijó la tasa en 5% y para marzo de 2022 se había incrementado en 150 puntos base a 6,5%. En Brasil, se aumentó en 150 puntos base en diciembre de 2021. En marzo se hizo otro aumento y en el momento del que llevó a cabo la FED, el Banco Central de Brasil incrementó su tasa de interés en un punto porcentual hasta llegar a 12,75%.

Los aumentos en la tasa de interés se siguen sumando con el argumento de combatir la inflación, pero no se observan resultados positivos y, por el contrario, hay una disminución en las expectativas de crecimiento. El alza en la tasa de interés inhibe la actividad económica, lo que es una pésima noticia cuando la inversión tiene un comportamiento tan débil, en particular en países como México y Brasil.

Latinoamérica 21 (PDF) -  FOLHA DE S. PAULO (PORTUGUÉS) - (PDF)


 

Viernes 13 de mayo de 2022

Bitácora Mexicana

Recesión Económica

 


Viernes 15 de abril de 2022

Bitácora Mexicana

Salario e Inflación 

 




 XXII Seminario de Economía Fiscal y Financiera. Crédito Público y Privado: Experiencias Nacionales y Globales en la Crisis Actual

29, 30 y 31 de Marzo de 2022

Universidad Nacional Autónoma de México , Coordinación de Humanidades Instituto de Investigaciones Económicas, Programa Universitario de Estudios sobre Asia y África

"participación" 29 de marzo de 2022:    13:00 - 14:00

MAGISTRAL 2

  • La QE y la perversión del créditoGregorio Vidal, Universidad Autónoma Metropolitana, Iztapalapa

Moderadora: Iris Guevara, Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM

Transmisión por: YouTube IIEc-UNAM https://youtu.be/CxnrSd2KwLQ?t=15162

 

PROGRAMA COMPLETO




 

 

Viernes 19 de noviembre de 2021

Bitácora Mexicana

Análisis de presupuesto

 


Viernes 5 de noviembre de 2021

Bitácora Mexicana

LO QUE DEJÓ LA PANDEMIA

 


Miércoles 6 de octubre de 2021

Conferencia magistral

Dr.  Gregorio Vidal

 

Transmisión por youtube

Seminario: Efectos de la política monetaria de metas de Inflación en la actividad económica sectorial en una etapa de pandemia por COVID-19

Coordinadores:
Marcia Solorza y Alejandro López Bolaños

4,6 y 7 de octubre de 2021

Entidades organizadoras:
Facultad de Economía e Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM 

Proyecto de investigación PAPIIT IN304421. Política monetaria y actividad económica sectorial en países en desarrollo: alternativas para el crecimiento, empleo y distribución del ingreso

 


BITÁCORA MEXICANA 10 DE SEPTIEMBRE DE 2021

TEMA: POLÍTICA ECONÓMICA


 

Conversatorio. Ola financiera: 20 años de historia a 50 años del fin de Bretton Woods

10 de septiembre 2021

 

Conversatorio: Deuda externa y gasto público 

9 de septiembre de 2021

 

Conversatorio: Monitor del trabajo en México; empleo y salario

Con el tema “PyMES e innovación tecnológica”

Invitados: Gregorio Vidal Bonifaz y Javier Palacios Neri, coordina Miguel Ángel Barrios.

2 de Agosto de 2021

 

 


 

 

 

20 MAYO, 2021

Economía, pandemia y crisis en la región

GREGORIO VIDAL

Estimaciones recientes realizadas por los organismos económico-financieros multilaterales dan cuenta de una importante contracción en las economías en una enorme cantidad de países durante el año 2020. Era una situación prevista desde meses atrás y para gran cantidad de organismos e instituciones a nivel global explicada mayoritariamente por la súbita aparición del SARS CoV-2 y su difusión global. El FMI estima una contracción del producto mundial en 2020 de 3.3%. Sin embargo, es una caída con diferencias importantes y América Latina es la más afectada.

La reducción de la economía latinoamericana fue de 7%, y en el extremo contrario las economías emergentes y en desarrollo de Asia se han reducido solo un 1.1. Por países, entre las mayores economías, con las más altas caídas están España con una caída del 11%, Reino Unidos el 9.9%, Italia un 8.9%), Francia 8.2%, al igual que México e India un 8%. La excepción es China, con un crecimiento de 2.3%.

La desigualdad es una de las principales características

Sin embargo, como esta sucediendo en muy diversas materias, la desigualdad en el comportamiento del PIB entre los países y las regiones es uno de los datos que caracterizan la situación económica, política y social a nivel global desde hace años. Esto, plantea la interrogante de que lo explica más allá o incluso considerando el incidente de la pandemia de COVID-19.

Las enormes dificultades en los sistemas de salud en casi la totalidad de países para hacer frente a la pandemia es otro hecho que no puede explicarse únicamente por la aparición de la emergencia sanitaria. Además, deben tenerse en cuenta las reducciones en los recursos públicos destinados a los sistemas de salud y en muchos países su reorganización como actividad sujeta al mundo de las mercancías y las ganancias.

También es necesario considerar la baja o el menor peso de los ingresos de los trabajadores en el ingreso nacional, que impacta negativamente sus contribuciones fiscales. Así como la reducción o contención salarial aplicada en muchos países, el incremento de la precariedad laboral y del trabajo informal, que colocan a muchas familias y personas en una situación más vulnerable, incluyendo sus condiciones de salud.

Más revelador, de un modo profundamente excluyente de organizar las actividades económicas, es la producción y distribución de las vacunas. El espacio de las farmacéuticas es notablemente oligopólico y hay grandes diferencias entre los países para contar con muy diversos medicamentes. A la fecha uno de los resultados de esta modalidad de funcionamiento de los mercados es que la mayor parte de las vacunas para el COVID-19 se han destinado a un reducido grupo de países y la pandemia continua presente. 

Además, se reconoce que en la investigación y la producción de estos fármacos se contó con fondos públicos, lo que no ha implicado hasta la fecha plantear firmemente otras opciones para encarar la pandemia.     

Gran parte de los actores políticos y dirigentes de muy diversos organismos financieros multilaterales desconoce lo sustancial. Desde hace más de tres décadas, el comportamiento de las economías desarrolladas y un amplio número de las denominadas economías de mercados emergentes, han sufrido recurrentes crisis monetario-crediticias, crisis bancarias o del mercado de valores. En las economías en desarrollo, en pocos años se sucedieron devaluaciones de sus monedas con relación a las principales divisas que modifican sustantivamente sus principales variables macroeconómicas.

La debilidad en el crecimiento de las economías desarrolladas

Además, han habido recesiones de cierta significación y hace más de una década existe una sostenida debilidad en el crecimiento de las economías desarrolladas y mas recientemente en regiones como América Latina. Es un comportamiento muy diferente al de los años cincuenta y sesenta del siglo XX. Desde hace más de diez años, en las principales economías de la OCDE se ejecuta una política monetaria calificada de acomodaticia, con tasas de interés cercanas al cero por ciento y la inyección de recursos por parte de los bancos centrales para mantener a los mercados financieros.

El comportamiento positivo de los mercados financieros no se ha correspondido con un proceso semejante en el espacio de la producción, y menos aún en mejoras sostenidas en el mundo del trabajo. El FMI reconoce lo que denomina la enorme diferencia entre los mercados de trabajo y de productos, y los mercados de activos. Es decir los mercados de valores, de títulos de deuda y todo aquello que pueda ser convertido en documentos transables, conservan su vigor.

Esto es resultado de las políticas ejecutadas por los bancos centrales. El FMI insiste que esto es necesario y se ha procedido adecuadamente. El problema es que son medidas ejecutadas desde los años inmediatos a la crisis monetario y financiera internacional de 2008-2009 que no lograron restablecer las condiciones de crecimiento de las economías y menos aún reducir la desigualdad social.

El comportamiento desde hace años de las principales economías de la OCDE indica que la ejecución de una política monetaria acomodaticia, acompañada de una política fiscal caracterizada por la austeridad, es parte del problema. Y cuando se modifica la política fiscal para únicamente realizar apoyos puntuales para mantener el empleo o para subsidiar algunas actividades económicas, con la premisa de regresar a la consolidación fiscal, es decir, recuperar lo más pronto posible el equilibrio fiscal, no se resuelve la crisis y menos aún se contribuye a reducir la desigualdad social.

En la actualidad lo prioritario es ampliar el espacio de las actividades productivas y del mundo del trabajo y la gestión estatal debe encaminarse por es sendero, supeditando los beneficios financieros. Un imprescindible primer paso es establecer el carácter de bien público de las vacunas contra el COVID-19 a nivel mundial. Es una condición para restablecer las capacidades de producción en el conjunto de nuestras sociedades.

Articulo en: Latinoamérica 21 (español) - FOLHA DE S.PAUBLO (pdf)